En la provincia de
Cádiz, se localiza un precioso pueblo llamado
Setenil de las Bodegas, cuyas bellas y originales calles son su primer
atractivo turístico, haciendo de este un pueblo perfecto para sentirnos acogidos en una de nuestras
escapadas rurales por la comunidad de
Andalucía. Estos pueblos siempre se han dedicado básicamente a la agricultura y la ganadería, por lo que sus sencillas gentes son de lo más cordiales y amistosas.

El origen de los primeros signos de vida humana conocidos por esta zona se remonta al neolítico. Más tarde, existió en sus cercanías un asentamiento romano llamado Laccipo. En la zona de La Villa, se encontraba un poblado almohade, que buscaban protección en su amurallado castillo, en el cual se empezó a desarrollar su paisaje urbano.
Setenil de las bodegas fue un
punto clave de la estrategia para conquistar el reino nazarí.
Esta localidad de altísimas pendientes desciende del castillo para adaptarse al río siendo en la zona inferior del pueblo donde sus habitantes han utilizado el tajo abierto en la piedra por el paso del agua para edificar sus viviendas, limitándose en la construcción a tapiar sus rocosas paredes. Esta parte entraña una de las mayores bellezas que posee el pueblo.

Tras una larga batalla judicial con Ronda, Setenil logró independizarse de ella. Debido a que el tajo donde se localiza este es una continuación del de Ronda, la localidad también le pertenecía.
Las
principales construcciones a visitar a vuestro paso por estas tierras son La Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, la antigua Casa Consistorial, la Fortaleza Nazarí, la Ermita de Ntra Señora del Carmen, la de San Benito, la de Nuestra Sra de la Concepción y la de San Sebastián, las Cuevas de San Roman, el Puente de la Calle Triana y el de la calle Ronda y el de la Villa.
Esta localidad pertenece a la ruta de los Pueblos Blancos de la serranía de Cádiz.
A pocos kilómetros de aquí se levanta la preciosa y espectacular
Ronda, cuyo camino entre ambos lugares plasma la salvaje estructura natural de sus increíbles parajes, plagados de senderos por donde podréis practicar deportes de aventura como el senderismo, la escalada, rappel… mientras disfrutáis y os despejáis los pulmones con el magnífico aire puro que aquí se respira.
El recuerdo de la armonía de este pueblo es algo que no se os olvidará en vuestras vidas.